La beta cerrada de State of Decay 3 comenzará el martes 13 de octubre. Undead Labs ha concretado la fecha en su anuncio del 9 de octubre, después de meses de pruebas alfa.
El interés de esta fase está en comprobar cómo encaja la gestión de una comunidad con las expediciones y el combate. En un juego donde perder a un superviviente tiene consecuencias permanentes, organizar el refugio forma parte del riesgo que asumimos al salir a buscar recursos.
Cómo optar a una invitación
Los participantes actuales de la alfa entrarán automáticamente. Los demás pueden apuntarse en la lista oficial de pruebas y completar el cuestionario. El 13 de octubre saldrá una nueva oleada de invitaciones; registrarse no garantiza acceso. Habrá más oportunidades posteriormente.
Conviene distinguir esta convocatoria de una beta abierta: estar en la lista significa optar a una plaza, no disponer ya del juego. El portal permite a quienes reciban una invitación continuar mediante el enlace enviado por correo.
Una base que habrá que mantener funcionando
Entre los cambios de la beta, comida y agua pasan a ser raciones diarias con efectos sobre salud y resistencia. Las instalaciones serán más baratas de construir, pero más caras de mantener. Además, se podrán administrar hasta tres asentamientos.
La diferencia práctica está en separar construir de sostener: ampliar un refugio no resolverá por sí solo sus necesidades. Habrá que decidir qué instalaciones merece la pena mantener activas y cómo repartir los recursos disponibles.
El cooperativo admite hasta cuatro jugadores, con libertad para gestionar el mundo compartido. Eso abre una posibilidad interesante para los grupos: repartir tareas y asentamientos, en vez de hacer siempre la misma expedición juntos.
Una prueba antes del estreno de 2027
El calendario anunciado por el estudio sitúa el lanzamiento en 2027 para Xbox Series X|S, PC y PS5. Esa previsión corresponde al juego final; el aviso de octubre no detalla una disponibilidad idéntica de la beta en todas esas plataformas.
La ficha de Steam mantiene el día de estreno pendiente y solo enumera Windows 10 en los requisitos. Todavía faltan CPU, gráfica y memoria para valorar qué ordenador necesitará.
La beta contendrá elementos provisionales, incluidas algunas voces sintéticas y pantallas de interfaz. Sus resultados servirán para ajustar el juego; no deberían tomarse como una evaluación definitiva de la versión que llegará a las tiendas.
