La inteligencia artificial ya está cambiando cómo buscamos información, escribimos código y automatizamos tareas. Eso es real. También lo es la carrera por construir centros de datos, comprar chips y reservar electricidad antes que los rivales. La pregunta incómoda es si los ingresos que generará la IA bastarán para pagar semejante despliegue. Y ahí las cuentas empiezan a ponerse serias. La respuesta corta es que no hay una prueba de que la burbuja vaya a estallar mañana. Sí hay señales para mirar con lupa: inversiones colosales, expectativas de crecimiento difíciles de mantener y acuerdos financieros cada vez más complejos. Para…

Leer más