La carrera por desplegar centros de datos de inteligencia artificial ya tiene un cuello de botella más concreto. ASML, el proveedor de las máquinas que imprimen patrones microscópicos sobre las obleas de silicio, afirma que la capacidad que tiene prevista para 2027 y 2028 no bastará para atender la demanda que le trasladan sus clientes. La compañía está estudiando cómo ampliarla todavía más, mientras algunos fabricantes ya muestran interés por reservar equipos para 2029 y 2030.
El aviso llega junto a los resultados del tercer trimestre de 2026, publicados este miércoles 14 de octubre. ASML ha registrado ventas por 11.700 millones de euros y un beneficio neto de 5.000 millones. Más allá de las cifras, el mensaje importante es que sus clientes siguen ajustando al alza sus planes de inversión en equipos, sobre todo por sus expectativas sobre el tamaño y la duración del negocio de la IA.
Un trimestre récord y una previsión anual más alta
Entre julio y septiembre, ASML ingresó 11.662 millones de euros, frente a los 9.326 millones del trimestre anterior. El beneficio neto subió de 2.918 a 4.960 millones y el margen bruto pasó del 54 % al 57,5 %. La empresa vendió 113 sistemas de litografía nuevos, 27 más que en el segundo trimestre, además de ocho equipos usados.
La compañía espera cerrar 2026 con ventas netas de entre 44.000 y 45.000 millones de euros y un margen bruto aproximado del 56 %. Para el cuarto trimestre prevé facturar entre 14.200 y 15.200 millones, con un margen cercano al 57 %. Son previsiones de ASML, no resultados ya obtenidos: dependerán de que los equipos se fabriquen, entreguen y contabilicen según el calendario esperado.
El crecimiento no procede únicamente de vender máquinas nuevas. Los servicios y las mejoras de productividad para equipos ya instalados aportaron 3.289 millones de euros en el trimestre. Es un dato relevante porque ASML también intenta ayudar a sus clientes a producir más con las herramientas que ya tienen, una vía para ganar capacidad mientras se construyen nuevas fábricas y se instalan nuevos sistemas.
La oferta prevista no cubriría la demanda de 2027 y 2028
La advertencia de la empresa va más allá de un buen trimestre. Según su comunicado, los fabricantes de chips han elevado sus previsiones de demanda de equipos a corto y medio plazo, impulsados principalmente por sus expectativas sobre las inversiones relacionadas con la IA. Con la capacidad que hoy tiene planificada, ASML no espera poder satisfacer toda esa demanda durante 2027 y 2028.
La firma ya había comunicado que quería aumentar un 30 % la capacidad de determinados equipos de litografía de baja apertura numérica y de inmersión DUV para 2027, y que estudiaba otro incremento del 30 % en 2028. Ahora está valorando ir más allá de ese objetivo para 2028. Todavía no ha anunciado una cifra nueva ni un calendario definitivo: por ahora es una revisión en estudio, no una ampliación ya ejecutada.
También conviene no convertir una señal de interés en una cartera de pedidos confirmados. ASML indica que algunos clientes están expresando interés en hacer pedidos para 2029 e incluso 2030. Eso revela hasta dónde miran sus planes de expansión, pero no significa que todos esos equipos estén ya contratados ni que la previsión de hoy vaya a materializarse sin cambios.
Por qué estas máquinas importan en la cadena de la IA
La litografía es una de las etapas que permite fabricar microchips: el sistema proyecta luz a través de un patrón y enfoca una versión reducida sobre una oblea sensible a la luz. El proceso se repite capa a capa para crear las estructuras del chip. Cuando las fábricas necesitan producir más procesadores avanzados, no basta con comprar silicio o encargar diseños; también necesitan capacidad en las líneas de fabricación y equipos capaces de imprimir esos patrones con precisión.
Por eso ASML ocupa una posición estratégica en la expansión de semiconductores. Sus sistemas no son aceleradores de IA ni fabrican chips por sí solos, pero forman parte de la infraestructura industrial necesaria para producirlos. La compañía comercializa distintas generaciones de litografía, incluidas tecnologías EUV y DUV, con capacidades y usos diferentes. Para entender cómo funciona el proceso, en Bytecora ya explicamos qué persigue ASML con la litografía Hyper-NA; aquella pieza se centraba en una tecnología futura, mientras que el aviso de hoy trata de la capacidad de suministro en los próximos años.
La demanda de equipos tampoco se traduce automáticamente en una escasez inmediata de ordenadores, móviles o tarjetas gráficas. Las máquinas son solo una parte de una cadena larga que incluye fábricas, materiales, memoria, encapsulado, energía y logística. La lectura prudente es más acotada: los propios planes de expansión de los fabricantes de chips podrían toparse con límites en el suministro de herramientas de producción, justo cuando la infraestructura de IA empuja a construir más capacidad.
Qué cambia y qué queda por demostrar
Para el sector, la señal es doble. Por un lado, los resultados y las previsiones muestran que la inversión ligada a la IA continúa sosteniendo pedidos para la industria de equipos. Por otro, la advertencia de capacidad anticipa que aumentar la producción de chips no depende solo de que exista demanda o financiación: también requiere tiempo, fábricas, equipos complejos y proveedores capaces de acompañar el ritmo.
ASML no ha detallado qué clientes están pidiendo más máquinas ni cuántas unidades adicionales podría llegar a fabricar. Tampoco ha confirmado que el interés por 2029 y 2030 vaya a convertirse en pedidos firmes. Esos serán los datos a vigilar en próximos resultados, junto con cualquier decisión concreta sobre capacidad para 2028.
La empresa ha demostrado que su negocio crece con fuerza, pero el dato que más importa para la tecnología de consumo no es una cifra bursátil: es que los fabricantes están planeando inversiones de varios años y que el principal proveedor de litografía cree que su oferta prevista se quedará corta. Eso no permite pronosticar cuándo bajará el precio de un PC ni cuánto costará una GPU. Sí ayuda a entender por qué la expansión de la IA depende de una industria de fabricación que no puede ampliarse de un día para otro.
