Los ratones gaming de gama alta llevan años compitiendo con cifras cada vez mayores de DPI y frecuencia de sondeo. Pero varias novedades de 2026 apuntan a cambios menos fáciles de resumir en una tabla: Logitech ha replanteado el mecanismo del clic, Razer sincroniza las capturas del sensor para reducir trabajo redundante y SteelSeries apuesta por conectividad UWB y sondeo a 8 kHz.
El periodista de hardware Jacob Fox reúne estas propuestas en un análisis basado en su experiencia con los periféricos. Su argumento no es que un ratón nuevo garantice mejores resultados, sino que este año las grandes marcas han introducido tecnologías distintas que podrían extenderse a otros modelos. El precio sigue siendo una barrera: los modelos mencionados se mueven, según el artículo, entre 160 y 200 dólares en Estados Unidos.
Logitech cambia la forma de registrar el clic
La propuesta más inusual es HITS (Haptic Inductive Trigger System), presente en el Logitech G Pro X2 Superstrike. En lugar de depender de un microinterruptor convencional, el sistema detecta de forma inductiva cuánto se ha desplazado el botón y permite configurar el punto en el que registra la pulsación. La respuesta háptica reproduce la sensación táctil del clic.
La configuración también contempla Rapid Trigger: el botón puede volver a activarse al empezar a levantarse, sin tener que regresar a un punto fijo como en un mecanismo tradicional. En juegos competitivos, ese ajuste podría resultar útil para quienes buscan pulsaciones repetidas más rápidas o quieren adaptar el recorrido a su preferencia. No implica, por sí solo, que cualquier jugador vaya a reaccionar mejor: la ventaja depende del uso y de la adaptación a una sensación distinta.
El artículo presenta esta tecnología como una de las apuestas más arriesgadas del año. También apunta a una consecuencia habitual de ser pionero: otros fabricantes pueden estudiar la idea y proponer variantes, mientras quienes compraron una primera generación quedan expuestos a que aparezca pronto una versión mejorada.
FrameSync busca ahorrar batería, no sumar más DPI
En el Razer Viper V4 Pro, FrameSync coordina las capturas ópticas del sensor con el ciclo en que el microcontrolador entrega información al PC. Así, según la explicación de Razer, el sensor puede evitar actualizaciones que no hacen falta para el siguiente informe. La intención es reducir consumo sin renunciar a una respuesta fluida.
La autonomía anunciada por Razer llega hasta 180 horas con sondeo a 1.000 Hz; es una cifra del fabricante y puede variar según la configuración y el uso. Para el análisis de Fox, el valor principal de FrameSync está precisamente en la eficiencia energética. Una reducción de latencia puede ser otro posible efecto, pero no es el problema más evidente en sensores modernos de calidad.
SteelSeries combina UWB, 8 kHz y baterías intercambiables
Los Sensei Pro y Rival Pro incorporan conectividad inalámbrica de banda ultraancha (UWB), además de un modo de sondeo de hasta 8.000 Hz. SteelSeries sostiene que UWB ayuda a evitar parte de la congestión que afecta a las conexiones de 2,4 GHz y ofrece un enlace más estable. Es una promesa relevante en entornos con muchos dispositivos inalámbricos, aunque su beneficio práctico dependerá del entorno y de la implementación.
La marca también denomina “True 8K” a su tratamiento de los informes: afirma que envía un paquete por cada informe, en vez de agrupar varios. Esa descripción debe entenderse como una característica anunciada por SteelSeries, no como una mejora automáticamente perceptible en todos los juegos o equipos. Una frecuencia elevada puede reducir el intervalo entre informes, pero el resultado depende del sistema completo y puede aumentar el consumo.
Para mitigar ese gasto, los nuevos modelos incluyen dos baterías intercambiables: se puede usar una mientras la otra se carga. SteelSeries indica hasta 32 horas a 8 kHz y hasta 120 horas a 1 kHz para el sistema, cifras oficiales que dependen del modo de uso. Las baterías intercambiables no son una idea inédita en el sector; la novedad del conjunto está sobre todo en combinar esa solución con UWB y el sondeo anunciado.
Más innovación, pero los precios siguen altos
Las cifras recogidas por PC Gamer son 180 dólares para el Logitech G Pro X2 Superstrike, 160 para el Razer Viper V4 Pro y 180 para cada uno de los SteelSeries Rival Pro y Sensei Pro. Son precios citados en el contexto del artículo y no deben tomarse como tarifas locales en España. El propio Fox considera que siguen siendo periféricos caros y señala que existen alternativas más económicas de marcas menos conocidas.
La relevancia de estas novedades está menos en que todos necesiten un ratón de gama alta y más en que empresas con distribución amplia están asumiendo el coste de desarrollar y promover tecnologías diferentes. Si los clics analógicos, la sincronización del sensor o UWB se extienden a modelos más asequibles, podrían beneficiar a más jugadores. Por ahora, conviene valorar cada función por su utilidad concreta y no comprar solo por una cifra llamativa en la ficha técnica.
