El TCL P80 Ultra no convence en todo, pero su pantalla sí ha dejado una idea clara: un móvil OLED puede reducir los reflejos sin renunciar al color y al contraste. Esa es la conclusión del análisis publicado por Dominic Preston en The Verge, que probó el teléfono durante varias semanas y acabó con más ganas de ver cómo funciona la pantalla mate interior del plegable iPhone Duo.
El P80 Ultra combina por primera vez, según TCL, su tecnología NXTPAPER con un panel AMOLED. La marca anuncia una pantalla de 6,83 pulgadas, resolución 1,5K y hasta 120 Hz. La capa mate está pensada para reducir los reflejos; en su prueba, Preston destaca que la pantalla seguía siendo legible con mucha luz y que los colores y el contraste OLED no quedaban tan apagados como en modelos NXTPAPER anteriores.
Una pantalla para leer, pero también para vídeo
La propuesta va más allá del acabado. Un botón lateral permite activar Paper Mode, que rebaja la saturación y puede configurarse para dejar algunas aplicaciones en color, o Max Ink Mode, que pasa a blanco y negro y limita el acceso a funciones y aplicaciones. Este último modo se acerca más a un lector electrónico sencillo y, de acuerdo con TCL, está pensado para gastar menos batería.
La comparación con un lector de tinta electrónica tiene sus límites: el P80 Ultra sigue siendo un móvil AMOLED, no una pantalla E Ink. La gracia, en este caso, está en alternar entre una pantalla a todo color para vídeos y aplicaciones y una imagen menos reflectante para leer o consultar contenido.
La experiencia, además, no convierte al teléfono en una recomendación automática. Preston describe el rendimiento como lento y con tirones, y considera normal la calidad de las fotos pese a que el móvil monta tres cámaras traseras. Así que el análisis pone el foco en una característica concreta, no en un sobresaliente general al dispositivo.
El interés por el iPhone Duo, con una reserva
El autor relaciona esa experiencia con el iPhone Duo y su pantalla interior mate, pero aclara que todavía no ha probado el teléfono de Apple. La comparación es, por tanto, una expectativa: le atrae la idea de una gran pantalla plegable con menos reflejos y que el tratamiento mate pueda disimular el pliegue. También le preocupa que la pantalla exterior no tenga el mismo acabado, porque el cambio entre paneles podría notarse.
La prueba del TCL sirve como una demostración práctica de por qué el acabado mate puede tener sentido en móviles, no como garantía de que el enfoque de Apple vaya a funcionar igual. Y deja una pregunta para el resto del sector: si la opción se populariza, ¿veremos más teléfonos que permitan elegir entre una pantalla brillante y otra pensada para reducir reflejos?
