El cine en 3D puede ganar mucho cuando deja de depender de una sala y sus gafas polarizadas. En una prueba personal publicada por The Verge, Sean Hollister cuenta cómo volvió a disfrutar de películas como Gravity, Avatar y Spider-Man: Into the Spider-Verse al verlas con gafas Xreal y visores de realidad virtual.
La clave, según su experiencia, es que estos dispositivos pueden mostrar una imagen distinta a cada ojo en pantallas cercanas a la vista. A la vez, Meta prepara la llegada de más películas 3D a sus dispositivos mediante servicios de streaming. El avance, sin embargo, depende de resolver otro problema menos vistoso: que haya películas disponibles de forma sencilla y con una calidad adecuada.
Una imagen para cada ojo, sin dividir la pantalla del cine
En muchos sistemas 3D tradicionales, las gafas separan la imagen que proyecta una pantalla para que cada ojo reciba una perspectiva distinta. El resultado puede implicar una pérdida de brillo o resolución, algo que Hollister señala como una de las limitaciones de sus experiencias anteriores. Las gafas de vídeo y los visores funcionan de otro modo: cada ojo puede recibir su propia imagen en una pantalla integrada.
El periodista probó las Xreal One Pro, que conectadas a un teléfono, ordenador o consola portátil funcionan como una pantalla privada de gran tamaño. Al activar el modo 3D y reproducir contenido en formato lado a lado (SBS), las gafas separan las vistas izquierda y derecha. Xreal explica en su documentación cómo seleccionar los modos SBS según el formato del vídeo; la experiencia requiere, por tanto, tanto un dispositivo compatible como una fuente de contenido 3D.
Hollister describe que la profundidad hace más perceptibles detalles como los elementos detrás de un cristal, las texturas y la distancia entre objetos. Son impresiones de una prueba concreta, no una garantía de que toda película mejore igual: el efecto depende de cómo se filmó o convirtió el material y de la calidad de la reproducción.
El 3D también llega a los visores de Meta
El reportaje también recoge la confirmación de Sarah Malkin, responsable de entretenimiento de Meta, de que la compañía trabaja para llevar películas 3D a sus dispositivos a través de aplicaciones de streaming. Según The Verge, parte de la oferta en Disney+, HBO Max, Paramount+ y Peacock comenzaría a llegar más adelante en otoño. La disponibilidad y el catálogo dependerán de cada servicio y región.
Meta anunció por separado que los suscriptores de Disney+ podrán empezar a ver algunas películas en 3D en noviembre en países seleccionados, con títulos como Los Vengadores y Black Panther. La compañía también ha anunciado catálogos 3D de Peacock, HBO Max y Paramount+ para sus nuevas gafas Meta VR Glasses. No conviene confundir esos anuncios con acceso inmediato en todos los visores: el calendario y los dispositivos compatibles varían según el servicio.
Las Meta VR Glasses, que Meta prevé poner a la venta en primavera de 2027 por 1.299,99 dólares, son distintas de los actuales Quest. En la entrevista con The Verge, Malkin también confirmó que la compañía planea ofrecer películas 3D en Quest 3 y Quest 3S. El medio indica que para el lanzamiento de las nuevas gafas Meta espera contar con cientos de películas 3D para alquilar o comprar en su aplicación de televisión, además de contenido gratuito.
El catálogo sigue siendo el principal obstáculo
El hardware puede mejorar la presentación, pero no resuelve por sí solo la escasez de películas fáciles de conseguir. Hollister relata que para ver parte de su colección recurre a discos Blu-ray 3D, que convierte y reproduce desde una consola portátil conectada a las gafas Xreal. Es un proceso laborioso, y la disponibilidad de copias físicas puede ser limitada.
También importa cómo se creó el efecto. Algunas películas rodadas o convertidas en 3D pueden mostrar una profundidad convincente; otras producen el llamado efecto de “cartón”, con objetos que parecen capas planas superpuestas. El propio periodista reconoce que ese defecto no desaparece por usar un visor, aunque todavía puede apreciar texturas y planos que pasan más desapercibidos en una pantalla convencional.
Apple ya había impulsado la distribución de películas 3D en Vision Pro, con títulos en la aplicación Apple TV y versiones 3D disponibles en algunos servicios, como Disney+. La apuesta de Meta puede ampliar el acceso más allá de un visor de precio elevado, pero sus anuncios todavía están sujetos a lanzamientos, acuerdos de distribución y restricciones territoriales.
La prueba de The Verge apunta a que las pantallas cercanas a los ojos pueden dar una nueva vida al cine estereoscópico para quien tenga contenido compatible. Para que deje de ser una afición de nicho, el siguiente paso será menos espectacular que el efecto visual: ofrecer un catálogo amplio, fácil de encontrar y disponible sin procesos de conversión caseros.
