Sony quiere dejar de producir discos para los nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028. La compañía sostiene que la mayoría de su comunidad ya prefiere lo digital; sin embargo, los datos de ventas de septiembre dibujan un panorama menos uniforme: el 51% de las copias de Marvel’s Wolverine vendidas en Europa fueron físicas, según cifras de Ampere Analysis y GSD recogidas por The Game Business.
La decisión no llega porque el formato físico haya desaparecido. Llega mientras todavía representa una parte relevante de las ventas de algunos grandes lanzamientos y mientras el cambio amenaza con dejar a los jugadores con menos opciones para prestar, revender o conservar sus juegos.
Lobezno muestra que el disco aún importa
Las cifras publicadas el 8 de octubre no describen todo el catálogo de PlayStation ni ofrecen el número absoluto de unidades: miden el porcentaje de ventas de varios lanzamientos que correspondió a copias en caja. En Marvel’s Wolverine, además, la diferencia entre países es notable.

Porcentaje de copias vendidas en formato físico. Datos de Ampere Analysis y GSD citados por The Game Business el 8 de octubre de 2026.
El contraste entre Reino Unido y Francia importa: hablar de una única “preferencia del jugador” oculta hábitos muy distintos dentro de Europa. La misma fuente también señala que más del 45% de las ventas de Silent Hill: Townfall fueron en caja; en PS5, la cuota física fue del 36% para The Blood of the Dawnwalker y del 30% para Onimusha. No son cifras suficientes para concluir que el disco domina el mercado, pero sí para cuestionar que sea ya una opción marginal en todos los territorios y juegos.
Qué ha anunciado Sony para 2028
En su comunicado del 1 de julio, Sony Interactive Entertainment confirmó que desde enero de 2028 dejará de producir discos físicos para los juegos nuevos que se publiquen en consolas PlayStation. Los títulos que ya hayan salido —o que se publiquen antes de esa fecha— no se ven afectados. Sony dice que los nuevos juegos seguirán disponibles en tiendas, pero en formato digital.
La explicación de la compañía se apoya en el desplazamiento general hacia las descargas. Pero una tendencia mayoritaria no equivale a una preferencia universal ni demuestra que retirar la alternativa física sea inocuo. El disco permite comprar de segunda mano, prestar una copia y conservar un objeto que no depende de que una tienda digital mantenga disponible una licencia. Cuando desaparece la edición física, esas opciones se reducen; también aumenta la dependencia de la tienda y de las condiciones que esta establezca.
Una decisión comercial que también cambia el control
El formato digital es cómodo y puede evitar esperas o cambios de disco. El problema es convertir esa comodidad en la única vía para los lanzamientos nuevos de una plataforma. Aunque Sony indica que habrá venta digital tanto en PlayStation Store como en comercios, las copias ya no podrán circular entre jugadores ni competir en el mercado de segunda mano.
Los datos de Wolverine no prueban que Sony deba mantener discos para siempre: son porcentajes de un lanzamiento y un mes concretos, sin cifras absolutas. Sí desmontan una lectura demasiado simple del cambio. Si más de la mitad de las ventas del juego en Europa fueron físicas y en Francia la cuota superó los dos tercios, el debate no debería cerrarse con un promedio mundial ni con la idea de que “todo el mundo ya descarga”. El coste de retirar una opción lo asumen también quienes todavía la eligen.

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